Conoce el Distrito Cultural
En el año 2007, mediante ordenanza municipal se establece el Departamento de Cultura Municipal, iniciativa del fenecido Alcalde José E. Aponte De La Torre que responde a la necesidad de crear una infraestructura adecuada para un proyecto mayor: la creación del Distrito Histórico Cultural de Carolina.
A partir de ese momento, se comienza a desarrollar un plan estratégico enfocado a resaltar la historia de Carolina a través de sus iconos y lugares de interés. Comienza el proceso de adquisición de edificios, mientras el Departamento de Cultura pone en marcha un plan para la actualización de los espacios existentes, comenzando con la migración de la Casa Escuté de galería a museo. Conjuntamente, se va formando un espacio cultural en torno a estos edificios históricos, reconocidos así por el Instituto de Cultura Puertorriqueña: la Antigua Casa Alcaldía y la Iglesia Rey Fernando.
La historia de Carolina está repleta de grandes logros que atestiguan con hechos reales, la nobleza de su gente, que con dedicación, sudor y esfuerzo, ha forjado nuestra identidad. Los carolinenses se identifican con su ciudad, a través del conocimiento de las gestas de sus antepasados de renombre que han dejado huella y continúan inspirando con su ejemplo a las nuevas generaciones. Los que han nacido o han sido criados en esta gran ciudad, comprenden la importancia de esta formación histórica. Los programas culturales rescatan el legado de los que nos preceden, con el fin de celebrar la trascendencia de esta herencia Gigante, extensiva a nuestras futuras generaciones.
El Distrito Histórico Cultural de Carolina cumple una función vital: sostiene la vida de cada individuo a través de la memoria que enfoca nuestra atención en grandes logros, el desarrollo continuo y la dicha de ser parte activa de la historia de una ciudad que complementa, a su vez, a nuestro país, Puerto Rico. Es aquí, en los museos, plazas, archivo y demás estructuras, donde celebramos la vida y tradición que nos distingue como la Tierra de Gigantes.







